“Ayer lunes, después de la charla que tuve con el presidente de River, Daniel Passarella, y el técnico del equipo, Juan José López, leí el mensaje que me habían mandado pidiendo disculpas. Al terminar de leerlo, lo borré. Tampoco leí en los diarios ni miré por televisión las disculpas públicas que me hicieron. Estas actitudes no las perdono”, sentenció Fillol.
Y la polémica con Juan Pablo Carrizo escribe su segundo capítulo. Esta vez Ubaldo Matildo Fillol salió a dar su parecer respecto a lo sucedido y su ultimátum. El Pato dejó de ser el ayudante de JJ López: “Obviamente, la vida continúa y si no puedo seguir ligado a River trabajando en las inferiores como venía haciendo antes de acompañar, junto a Pitarch, al Negro López en el primer equipo, buscaré un nuevo destino”.
Ahora… ¿Esto es para tanto? ¿Las disculpas y el arrepentimiento de Carrizo no significan nada? Parece que Fillol, como tantos otros ídolos o leyendas, sean Vilas o Sanfilippo, tiene cierto síndrome de dios. Y parece que no se puede hablar de ellos, que no se los puede superar, y cualquier gesto para con ellos puede ser tomado como una falta de respeto no solo a ellos, sino a lo que representan. Vaya a saber uno qué es lo que representan.
Es cierto, y estaría faltando a la verdad si no digo lo que fue Fillol: para muchos el mejor arquero de la historia argentina. Jugó tres mundiales, ganó uno. Y junto a Amadeo Carrizo, seguramente los mejores arqueros de la historia millonaria, pero lo que se le critica aquí es esta actitud de víctima. ¿No es hora de que todos tiren para el mismo lado en River?
Dijimos que Carrizo estuvo mal. Y así fue. Pero reconoció el error. Y pidió disculpas. Pero también está mal el Pato al no aceptarlas, ni interesarse por las mismas.
“Me humillaron delante de todo el mundo”, fue otra de las frases del ex arquero. Lo que debe entender es que él no es superior a la institución, y en esta complicada situación de River, esto, claramente no ayuda. Siguen las internas en River, las que comenzaron con Buonanotte, y ahora se continúan con Carrizo y Fillol.
Para pensar.
Fuente: http://www.ubaldofillol.com/